Misión Permanente de Chile ante las Naciones Unidas y otras Organizaciones Internacionales con sede en Ginebra

 

INTERVENCION DEL REPRESENTANTE PERMANENTE DE CHILE, EMBAJADOR CARLOS PORTALES, EN LA NOVENA SESION DEL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS, PUNTO 3

Declaración de los Países Latinoamericanos del GRULAC
sobre Derechos de los Migrantes

Ginebra, 15 de septiembre de 2008

 

Señor Presidente,

Este año 2008 marca el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que ha sido y sigue siendo el marco valórico en el cual los Estados deben diseñar y aplicar las políticas públicas. Ello fue refrendado en 1993 por la Conferencia de Viena. Hoy más que nunca debemos reforzar la universalidad de los Derechos Humanos. En ese contexto, los países latinoamericanos del GRULAC reconocen que todas las personas merecen que sus derechos sean protegidos y respetados, dentro y fuera de sus países, y el Consejo tiene una responsabilidad a este respecto.

La Migración es un fenómeno complejo y multidimensional que requiere un enfoque integral en el que se distinga claramente la responsabilidad compartida de todos los países de origen, de tránsito y de destino de los migrantes. En este enfoque integral, la protección de los derechos humanos es un elemento indispensable. El punto de partida de cualquier discusión sobre migración debe ser que los migrantes tienen todos y cada uno de los derechos universalmente reconocidos que se establecen en los pactos y convenciones que protegen a la persona, salvo aquellos que los propios instrumentos señalan como reservados a los nacionales de un Estado.

Las corrientes migratorias internacionales han contribuido al desarrollo económico y cultural en diversas regiones del mundo. En el contexto de la globalización, el aumento de los flujos migratorios es un fenómeno de creciente importancia. Estos vastos movimientos humanos, particularmente los procedentes de Europa, han sido y son parte, también, de la historia de América Latina y el Caribe.

En efecto, millones de europeos y personas con origen en otros continentes, han emigrado a América Latina y el Caribe huyendo de la pobreza, guerras, conflictos civiles, injusticias y persecuciones de todo orden, para forjarse un nuevo futuro en nuestra región. Nuestros países los han acogido e integrado en sus culturas, con lo que se ha enriquecido, sin duda, el desarrollo de nuestros Estados nacionales.

Para nuestra región, el tema es de gran importancia por sus repercusiones económicas, sociales, políticas y principalmente de Derechos Humanos. Hoy, con 200 millones de migrantes internacionales en el mundo, el tema migratorio debe ser abordado integralmente, privilegiando el contenido social en el establecimiento de políticas migratorias, las cuales deben basarse en los principios de tolerancia, solidaridad, pleno respeto a los derechos humanos de los migrantes y sus familias, igualdad de género, justicia, inclusión y equidad social.

Basados en el enfoque integral al que hemos hecho referencia, los países latinoamericanos del GRULAC hemos apoyado la inclusión de una Mesa Redonda con el tema de la Protección de los Derechos Humanos en el Foro Global sobre Migración y Desarrollo. Estamos convencidos de que el Foro debe discutir los programas para promover la protección de los Derechos Humanos de todos los migrantes.

Asimismo Señor Presidente, consideramos que, para ser integral, cualquier discusión alrededor de este importante tema debe involucrar a todos los actores, incluidos los propios migrantes, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado.

En este contexto, la reciente aprobación por parte del Parlamento Europeo de la Directiva sobre los Procedimientos y Normas Comunes para el Retorno de los Nacionales de Terceros Países que se Encuentran Ilegalmente en su Territorio (denominada "Directiva de Retorno"), ha provocado honda preocupación en los países latinoamericanos del GRULAC.

Por ello solicitamos a este Consejo, a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, a los Órganos de Tratados y Titulares de Procedimientos Especiales pertinentes, efectuar un monitoreo cercano y constante a la implementación de esta Directiva de Retorno por parte de los miembros de la Unión Europea, así como otras iniciativas de la misma naturaleza en otras partes del mundo, a fin de que los derechos humanos de los migrantes no sean conculcados, particularmente de los grupos vulnerables como niños y mujeres.

Recordamos lo señalado por diversos titulares de procedimientos especiales de este Consejo de Derechos Humanos al referirse a esta medida, en el sentido de que los migrantes indocumentados no son criminales, y como regla, no deben ser sujetos a ninguna detención. Los países latinoamericanos del GRULAC compartimos la visión de que los Estados Miembros están obligados a explorar la disponibilidad de alternativas a la detención.

La consecución de políticas públicas, incluidas las de carácter migratorio, no puede ni debe estar por encima de las obligaciones de Derechos Humanos. Las políticas migratorias deben atender, a nuestro juicio, a las siguientes consideraciones: 1) la protección irrestricta de los Derechos Humanos de los migrantes; 2) la criminalización de la migración sólo agrava la vulnerabilidad de los migrantes; 3) la necesidad de un enfoque integral, que considere las contribuciones positivas que realiza el migrante a la economía y cultura de los países de acogida; y 4) el principio de responsabilidad compartida.

Los países latinoamericanos del GRULAC reconocemos el derecho soberano de cada Estado para decidir e implementar las medidas migratorias y de control fronterizo que considere adecuadas. Sin embargo, reafirmamos la obligación de todos los países de asegurar que dichas medidas sean compatibles con sus obligaciones bajo el derecho internacional y en particular con las normas internacionales de Derechos Humanos, a fin de garantizar el goce y ejercicio de estos derechos a todos los migrantes, independientemente de su situación migratoria.

Señor Presidente,

Hoy, la Unión Europea es el principal destino de los migrantes del mundo. Los migrantes que llegan a la Unión Europea contribuyen a su prosperidad. Contribuyen también al dinamismo demográfico del continente europeo y, con sus aportes, ayudan a los sistemas de seguridad social y dinamizan el mercado interno y la cohesión social.

Por todo lo anterior, los países latinoamericanos del GRULAC hacemos un llamado a un diálogo urgente con la Unión Europea, tomando como base los acuerdos alcanzados en la Quinta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América latina y el Caribe y de la Unión Europea, celebrada en Lima, Perú, en mayo de este año, y el Comunicado Conjunto de la Comunidad Andina y de la Troika de la Unión Europea referido a la necesidad de establecer un diálogo integral y comprensivo sobre la migración. Consideramos también que este diálogo debe basarse en los principios de reciprocidad histórica y responsabilidad común adoptados en la Declaración de Caracas sobre Migraciones de la Séptima Conferencia Sudamericana de Migraciones realizada en Caracas, Venezuela, efectuada en 2007, recogido en la Declaración Especial en Materia Migratoria de la XXXII Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y Gobierno de los Países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) de 27 de junio de 2008 y que constituye parte central de la Declaración de los Presidentes de los Estados Parte del MERCOSUR y Estados Asociados de julio de 2008. La necesidad de este diálogo ha sido recientemente resaltada por los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) en su declaración de 4 de julio de 2008.

Gracias Sr. Presidente.

 

 

 Ultima actualización: 14-Oct-2008