INTERVENCION DEL REPRESENTANTE PERMANENTE DE CHILE
EMBAJADOR JUAN MARTABIT
ANTE LA CONFERENCIA DE DESARME
Ginebra, 23 de junio de 2005.
Señor Presidente:
En nombre de la Delegación de Chile permítame expresarle nuestras felicitaciones y satisfacción por verlo en la conducción de nuestros trabajos.
Asimismo, deseo expresar a su predecesor, Embajador de Nigeria, Sr. Joseph U Ayalogu, nuestro reconocimiento por la labor realizada.
Nos sumamos a las expresiones de simpatía hacia el Embajador Chris Sanders a quien le agradecemos su constancia y creatividad, deseándole éxitos y suerte en su nuevo destino.
Sr. Presidente
Deseo primeramente expresar nuestra adhesión a la Declaración formulada por el Embajador de Etiopía en nombre del “Grupo de los 21” y también señalar que la Delegación de Chile apoya su propuesta de convocar a cuatro reuniones plenarias formales a objeto de invitar a las delegaciones a realizar intervenciones en las materias de la Agenda identificadas en el papel “food for thought”.
Nuestro país, no obstante, estima que la primera tarea de la Conferencia consiste en materializar su Programa de Trabajo y abocarse a una labor sustantiva. Ello en atención a que la naturaleza de la CD está dada por su carácter de foro negociador y no de mera deliberación.
Chile entiende este tipo de iniciativa y la apoya como una acción complementaria a nuestros esfuerzos por destrabar el “impasse” que vive el principal foro multilateral de negociación de instrumentos de desarme.
La comprendemos como un esfuerzo valioso por sostener un espacio para el diálogo y la reflexión entre los países miembros, pero en ningún caso como un sustituto al esfuerzo principal, cual es la adopción de un Programa de Trabajo e iniciar a la brevedad negociaciones sustantivas.
A lo largo de estos 8 años de inacción se ha ido conformando una masa crítica en torno a la cual se ha intentado explorar y promover consensos. En ese sentido la iniciativa de los 5 Embajadores constituye una propuesta que ha gozado de un respaldo sustantivo en la CD, por lo que seguimos sosteniendo que ella puede servir de base para generar la voluntad política necesaria para ponerla en marcha.
Creemos firmemente en la relevancia de la Conferencia de Desarme y en la necesidad de actuar en consecuencia a fin de devolverle el rol de primer orden que le corresponde en la construcción de la paz y seguridad del mundo. Sin perjuicio de lo anterior, es oportuno preguntarse si no ha llegado el momento de dejar un espacio para la reflexión sobre el futuro rol de la Conferencia a la luz de los factores determinantes de la realidad internacional.
Estamos conscientes de que no es el momento para abordar esta materia pero lo haremos en una próxima oportunidad. Hoy nos convoca la temática referida al Desarme Nuclear.
Sr. Presidente,
Para el tratamiento de este tema, al igual que en los demás ámbitos que trataremos posteriormente, Chile se inspira en principios y valores de carácter humanista, canalizados a través de una política realista y pragmática.
Para Chile la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, al poner de relieve “la obligación de emprender de buena fe y concluir negociaciones sobre desarme nuclear en todos sus aspectos bajo un estricto control internacional”, conforma una base doctrinaria sólida en la materia que no debe ser soslayada.
El progreso hacia el Desarme Nuclear completo constituye una prioridad para Chile. Este objetivo final, que compartimos, no debe hacernos perder de vista el sentido de oportunidad que conlleva la realización de acciones concretas.
Reconocemos un vínculo indisoluble entre el Desarme Nuclear y la no proliferación nuclear. Estamos convencidos que de no realizarse avances concretos en esta segunda dimensión, el objetivo final de eliminar las armas nucleares se tornará cada vez más lejano.
Comprendemos en un sentido realista los 13 pasos prácticos hacia el Desarme Nuclear, contenidos en el Documento Final de la Conferencia de Revisión del año 2000.
Chile continúa apoyando la pronta entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. En este sentido favorecemos la iniciativa de celebrar una Conferencia de los Estados Parte con el propósito de promover su entrada en vigor.
Apoyamos la moratoria de ensayos nucleares mientras entra en vigor el antes aludido instrumento.
Deseamos el pronto inicio de las negociaciones sobre prohibición y almacenamiento de material fisible. Mantenemos nuestra postura de iniciar la negociación sobre la base del “mandato Shannon.”
Reafirmamos la necesidad de establecer un órgano subsidiario sobre Desarme Nuclear en el marco de la Conferencia de Desarme. No obstante lo anterior, ello no constituye una condición sine quanon para la aprobación de un Programa de Trabajo de la CD.
Insistimos en la aplicación del “principio de irreversibilidad” al proceso de desarme nuclear, como también a todos los mecanismos relacionados.
Insistimos en el compromiso inequívoco de los Estados nucleares de materializar la eliminación completa de los arsenales nucleares estipulada en el artículo VI del TNP. Reconocemos en éste ámbito los avances que se han logrado en materia de reducción de cabezas nucleares y de los umbrales de alerta.
Reafirmamos el objetivo último de los esfuerzos de los Estados Parte en el desarme general y completo bajo un efectivo control internacional.
Apoyamos firmemente la resolución 1540 del Consejo de Seguridad que refuerza los regímenes de no proliferación de armas de destrucción masiva, particularmente en lo que atañe al peligro de terrorismo nuclear.
En este ámbito, también cabe señalar que Chile ha ratificado las 12 convenciones universales de Naciones Unidas contra el terrorismo y se espera adherir a la Convención Internacional para la Supresión de los Actos de Terrorismo Nuclear, que se abrirá a la firma el 14 de septiembre de 2005. Asimismo, Chile apoyará las enmiendas propuestas a la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares, en la Conferencia que para tales efectos se llevará a cabo en Viena desde el 4 al 8 de julio próximo.
Celebramos el desempeño del Código de Conducta de la Haya contra la Proliferación de Misiles Balísticos.
Reafirmamos la importancia de los regímenes no convencionales contra la proliferación, tales como el MTCR y los grupos Australia y Wassenar.
Insistimos en la significación que poseen los mecanismos regionales y subregionales en la consecución del desarme nuclear.
Sr. Presidente,
Las Zonas Libres de Armas Nucleares, tales como aquellas establecidas por los Tratados Antártico, Tlatelolco, Rarotonga, Bangkok y Pelindaba, así como la consagración unilateral de Mongolia, conforman una contribución trascendental. Mi país espera que estas iniciativas se extiendan a nuevas áreas como el Medio Oriente y el Asia Central.
La reciente Conferencia Internacional de los Estados Parte y signatarios que establecen este tipo de zonas - primera en su tipo - celebrada en México, permitió refrendar la importancia de estos esfuerzos como un mecanismo que ayuda eficazmente al progreso del Desarme Nuclear.
Finalmente favorecemos la negociación de un instrumento universal, jurídicamente vinculante, que establezca garantías en favor de los Estados no poseedores de armas nucleares o que han renunciado a su posesión, de que este tipo de armas no serán utilizadas en su contra.
Gracias